HERMANOS ESCÁMEZ
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1960

Los orígenes de Escámez Jamones y Embutidos se remontan a nuestros abuelos Alfonso y Teresa que, con ayuda de sus hijos Alfonso, Joaquín, Juan y Pepe, fundaron un pequeño obrador de carnicería tradicional en la localidad murciana de Bullas denominado por aquel entonces Alfonso Escámez Sandoval, S.L.
En su pequeño negocio familiar, nuestros padres y abuelos elaboraban carnes, embutidos y jamones para venta directa y distribución, con un éxito tal que el obrador tuvo que ser ampliado y profesionalizado pocos años después del comienzo de su actividad.
España crecía sin parar y los españoles necesitábamos de todo, sólo había que fabricarlo y llevarlo a casa del cliente. Los grandes distribuidores y superficies comerciales aún estaban por nacer pero existía un inmenso mercado de pequeños comerciantes que, envolviendo sus ventas en papel de estraza, convertían el mundo de la alimentación en un océano inabarcable.

1970

Fueron éstos años dorados de crecimiento, tanto para nuestro país como para nuestra empresa. Lo que hoy somos, comenzaba a configurarse.
En esta década, la familia afronta un cambio generacional que supone un nuevo enfoque del negocio. Los nuevos gerentes, Alfonso, Joaquín y Pepe convierten el tradicional obrador de su padre en una empresa de éxito, Hermanos Escámez Sánchez, S.L.
En esta década, llevan a cabo la creación de un nuevo matadero adaptado a las exigencias técnico-sanitarias y de mercado, abren nuevas rutas comerciales y adquieren nuevos clientes y representantes.
La producción creció y la actividad empresarial se centró en la fabricación y distribución de un producto artesanal especializado: se sacrificaba ganado propio, se elaboraban embutidos y salaban jamones.
Este auge permitió a Escámez convertirse en una marca de prestigio, posicionándose en los mercados regionales de Murcia, Cartagena, Elche, Alicante, Almería… pero, sobre todo, en Madrid, donde la calidad de sus productos tuvieron una acogida espectacular.

1980

Son los últimos años de la transición democrática de España. Recientemente se habían abierto las puertas de la democracia, pero aún eran tiempos convulsos.
En el año 82, Joaquín Escámez abandona la empresa, lo que supone un duro golpe emocional para sus hermanos y todos los trabajadores de la empresa. A pesar de ello, nuestro padre, Alfonso, y nuestro tío, Pepe, siguieron impulsando el creciendo, y en el 83, inauguraron un nuevo matadero más amplio, más moderno, más productivo.

1990

La reciente entrada de España en la Comunidad Económica Europea propició la expansión de la gran distribución comercial durante la década de los 90. Las cadenas de supermercados y grandes superficies empezaron a proliferar y, poco a poco, fueron acaparando cuota de mercado hasta hacerse con la gran mayoría de las ventas del sector minorista de alimentación.
Este cambio de configuración del mercado y las sucesivas crisis económicas hicieron mella en el pequeño comerciante tradicional y se dispararon los riesgos de impagos.
Escámez no fue ajeno a este panorama pero, aunque todo cambiaba, nosotros continuábamos haciendo lo mismo de siempre: nuestra carne fresca, nuestro embutido y nuestros jamones.
Estratégicamente, nos fuimos posicionando en aquellas cadenas que nos permitían mantener nuestro mercado regional y de Madrid y, aunque seguíamos operado a nivel nacional, sirviendo mercancía a Cataluña, Valencia y País Vasco, a establecimientos de grandes distribuidores a nivel nacional, llegamos a la conclusión de que éramos mucho más competitivos si nos mantenemos sirviendo mercancía “allá por donde circulaban nuestros camiones de reparto”.

2000


Los primeros años del siglo XXI, fueron tiempos difíciles. El escaso crecimiento comercial y problemas organizacionales dentro del equipo directivo, supusieron una problemática recesión para la empresa.
La competencia de los productos Ibéricos en el mercado de consumo hizo necesario replantear la cartera de productos, reorganizando la estructura de la empresa. Solamente aquellos productos optimizados en su rentabilidad y con un flujo suficiente pudieron sobrevivir a un mercado obsesionado con el precio.
El incremento de producción hizo necesaria la ampliación del saladero de jamones con una nueva nave de 4000 m2 para dar capacidad a las 200.000 unidades de jamones que la empresa mantiene en stock.
Por último, la transformación del mercado, que terminaba de implementar las grandes cadenas de supermercados y caminaba hacia una difusión de pequeñas cadenas de supermercado que afloran en todo el país, hizo necesaria una campaña comercial cambiante que permitiese a la empresa adaptarse lo mas rápidamente posible a las necesidades de los nuevos mayoristas.

2010

Se abre una etapa de especial relevancia en la que la empresa afronta un importante acontecimiento que supone un punto de inflexión y cambio de rumbo.
En 2013, la gerencia de Hermanos Escámez se divide quedando en manos del actual equipo directivo. La tercera generación de Hermanos Escámez, hijos de Alfonso Escámez (2ª generación), toman el relevo para recuperar el legado de sus antecesores.
Todos los esfuerzos se centran en recuperar aquellos productos de calidad, elaboración y sabor tradicional con los que antaño el abuelo inició esta larga andadura
Los nuevos tiempos exigen nuevas estrategias que nos permitan adaptarnos e introducirnos en los nuevos mercados. Una de las acciones más notables e importantes es el cambio de imagen de marca, más acorde con las nuevas metas y objetivos de la empresa.
Todo ello ha permitido que los productos Escámez vuelvan a ser apreciados y reconocidos en el mercado

FUTURO

En la actualidad, nuestra misión es ofrecer a nuestros clientes y consumidores los mejores productos, ser sensibles a los cambios, analizar el mercado y satisfacer las necesidades de los consumidores, sin dejar de ser unos productores responsables.
En el futuro garantizaremos a nuestros clientes, empleados y proveedores el mejor servicio. Invertiremos en nuevos métodos y sistemas más eficientes y trabajaremos en la mejora de nuestros productos para hacerlos más sabrosos y más sanos.
Nuestro esfuerzo sigue focalizándose en desarrollar nuestros procesos de calidad y de información a lo clientes. Se está forjando el consumidor del futuro y nosotros estaremos ahí para ofrecerle lo que demande.